¿Fue legal? Crecen las dudas tras la captura de Maduro y el anuncio de que Estados Unidos “administrará” Venezuela

Expertos advierten que la intención de Washington de gestionar el país contradice su argumento de que la operación fue solo una acción de cumplimiento de la ley.

La captura del presidente venezolano Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos y el posterior anuncio del presidente Donald Trump de que Washington "administrará" Venezuela hasta una transición ordenada abrieron una ola de interrogantes legales sin precedentes sobre la legitimidad de la operación y el alcance real de las futuras acciones estadounidenses en el país sudamericano.

Juristas y expertos en derecho internacional coinciden en que no existe un antecedente histórico claro que respalde una acción de este tipo, especialmente cuando el propio gobierno estadounidense sostiene, por un lado, que se trató de una operación de aplicación de la ley, y por otro, sugiere una administración prolongada del territorio venezolano.

Una captura sin precedentes recientes

La detención de Maduro —realizada en plena madrugada y seguida por su traslado junto a su esposa a bordo de un buque de guerra estadounidense, con destino a Nueva York, donde enfrenta cargos por conspiración de narcoterrorismo— supera incluso los episodios más notorios de la política exterior estadounidense contra regímenes autoritarios, como las intervenciones en Panamá, Irak y Afganistán, según especialistas.

La operación fue precedida por una incursión militar sorpresiva que sacudió a Caracas con explosiones nocturnas, dejando sin electricidad a sectores de la capital y generando temor entre la población civil.

"Esto es claramente un acto flagrante, ilegal y criminal", afirmó Jimmy Gurulé, profesor de la Facultad de Derecho de Notre Dame y exfiscal federal.

¿Operativo policial o control estatal?

Uno de los principales puntos de controversia es la ambigüedad legal de la justificación estadounidense. El gobierno de Trump ha descrito la operación como una acción puntual para detener a un acusado por narcotráfico, pero al mismo tiempo ha hablado de gestionar el país durante un período indefinido.

"No se puede decir que esto fue una operación de aplicación de la ley y luego dar media vuelta y afirmar que ahora hay que administrar el país", sostuvo Jeremy Paul, profesor de Derecho Constitucional en la Universidad Northeastern. "Simplemente no tiene sentido".

Escalada militar previa y contexto regional

La captura de Maduro coronó meses de acciones militares agresivas de Estados Unidos en la región, que incluyeron bombardeos de embarcaciones acusadas de narcotráfico y la incautación de petroleros frente a las costas venezolanas.

Desde septiembre, el gobierno estadounidense ha llevado a cabo 35 ataques conocidos contra embarcaciones, con un saldo de más de 115 personas muertas, y ha desplegado una flota de guerra en aguas cercanas a Venezuela, consolidando la mayor presencia militar estadounidense en la región en décadas.

"Derrocar es más fácil que gobernar"

Para John Yoo, arquitecto temprano de la política estadounidense en Irak durante el gobierno de George W. Bush y actual profesor en la Universidad de California en Berkeley, el verdadero debate aún está por comenzar.

"Derrocar a un dictador es la parte fácil", señaló. "La parte difícil es garantizar una transición hacia un gobierno democrático y estable".

Una fecha cargada de simbolismo histórico

La captura de Maduro ocurrió exactamente 36 años después de la rendición del general panameño Manuel Noriega, arrestado por Estados Unidos tras la invasión de Panamá en 1989 por cargos de narcotráfico.

Sin embargo, los expertos subrayan una diferencia clave: en Panamá, Estados Unidos invocó intereses directos de seguridad nacional, como la protección del Canal de Panamá y de ciudadanos estadounidenses. En el caso venezolano, el Congreso no ha autorizado ninguna acción militar ni policial.

El rol del Congreso y los límites del poder presidencial

El presidente Trump sostiene que sus acciones se amparan en precedentes que otorgan amplios poderes al Ejecutivo para defender los intereses estadounidenses. Sin embargo, críticos advierten que sin autorización del Congreso, esas acciones podrían exceder los límites constitucionales.

"El presidente alegará que esto encaja en una larga tradición de poder ejecutivo amplio", explicó Matthew Waxman, profesor de Derecho en la Universidad de Columbia. "Pero sus críticos dirán que esto cruza una línea sin el aval legislativo".

Aunque tribunales federales han tolerado históricamente la captura de sospechosos en el extranjero, los jueces también han reconocido que la deferencia al presidente no es absoluta.

"Conflicto armado" según expertos

Para Michael Schmitt, exabogado de la Fuerza Aérea y profesor emérito del Colegio de Guerra Naval de Estados Unidos, tanto los ataques marítimos como la captura de Maduro violan el derecho internacional.

"Los abogados lo llaman conflicto armado internacional. La gente común lo llama guerra", explicó. "Desde el punto de vista legal, Estados Unidos está ahora en guerra con Venezuela".

El Congreso reacciona, pero tarde

Los líderes demócratas del Congreso, Chuck Schumer y Hakeem Jeffries, exigieron informes urgentes para los principales líderes legislativos. La Casa Blanca, sin embargo, no notificó al Congreso hasta que la operación ya estaba en marcha.

"La idea de que Trump ahora planea administrar Venezuela debería helar la sangre de todos los estadounidenses", advirtió Schumer. "Ya vimos esto antes y el precio fue devastador".

Debate sobre recursos y petróleo

Otro punto crítico es el anuncio de Trump de que los costos de la operación se financiarán con los ingresos del petróleo venezolano, lo que abre un nuevo frente legal.

"Una gran pregunta será: ¿quién es el verdadero propietario del petróleo venezolano?", advirtió Waxman.

Próxima votación clave

El Senado estadounidense planea votar una resolución bipartidista sobre poderes de guerra que buscaría bloquear el uso de fuerzas militares en Venezuela sin autorización del Congreso.

Mientras tanto, el líder republicano del Senado, John Thune, expresó su respaldo a las fuerzas armadas, aunque pidió más información. El secretario de Estado Marco Rubio argumentó que, por tratarse de una operación sorpresa, no era posible informar previamente al Congreso.

¿Habrá consecuencias legales?

Pese a las severas críticas, muchos expertos dudan que Estados Unidos enfrente consecuencias legales reales, incluso si la operación fuera considerada ilegal.

"Es difícil imaginar que algún organismo legal pueda imponer consecuencias prácticas a esta administración", concluyó Paul.

La captura de Nicolás Maduro y el anuncio de una administración estadounidense en Venezuela abren un debate jurídico y político de enorme alcance, con implicancias que podrían redefinir los límites del poder presidencial, el rol del Congreso y el respeto al derecho internacional en el siglo XXI.