Tras la captura de Maduro, Trump afirma que Estados Unidos “administrará” Venezuela hasta una transición ordenada
El presidente estadounidense habló de un control temporal del país, no descartó tropas sobre el terreno y lanzó una dura advertencia al mandatario colombiano.

Tras el ataque estadounidense en Venezuela y la captura del presidente Nicolás Maduro, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este sábado que Washington asumirá el control del país de manera provisional hasta que se concrete lo que describió como una "transición segura, adecuada y ordenada".
Las declaraciones, realizadas durante una conferencia de prensa en su residencia de Mar-a-Lago, en Florida, abrieron un nuevo capítulo de incertidumbre sobre el futuro político de Venezuela y despertaron comparaciones inmediatas con intervenciones estadounidenses pasadas en Irak y Afganistán.
"Vamos a administrar el país"
"Vamos a administrar el país hasta que podamos hacer una transición segura, apropiada y juiciosa", afirmó Trump ante los periodistas. "No podemos correr el riesgo de que otra persona tome el control de Venezuela sin tener en cuenta los intereses del pueblo venezolano".
El mandatario no brindó detalles concretos sobre cómo se implementaría ese control, pero sostuvo que Estados Unidos designará un grupo de funcionarios para hacerse cargo de la administración provisional del país.
"Vamos a manejarlo con un grupo. Ya estamos designando personas", dijo Trump, señalando a miembros de su gabinete presentes durante la conferencia.
Tropas en el terreno y una posible "segunda ola"
Trump evitó explicar cómo ejercerá Estados Unidos autoridad efectiva sobre Venezuela, especialmente considerando que, pese a la operación militar relámpago que dejó sin electricidad a partes de Caracas y permitió la captura de Maduro, las fuerzas estadounidenses no controlan el territorio venezolano, y estructuras del gobierno chavista continúan operando.
No obstante, el presidente aseguró que el ejército estadounidense estaba preparado para lanzar una "segunda ola" de ataques si la situación lo requería, aunque aclaró que "probablemente ahora no sea necesario".
Consultado sobre una eventual ocupación militar, Trump fue tajante:
"No tenemos miedo de poner botas sobre el terreno".
Sus palabras evocaron los largos despliegues militares de Estados Unidos en Medio Oriente, experiencias que terminaron en retiradas tras años de ocupación y alto costo político y humano.
Imagen de Maduro detenido y rechazo a la oposición tradicional
Trump publicó además en su red Truth Social una fotografía que, según afirmó, muestra a Maduro bajo custodia, con los ojos vendados y vestido con ropa deportiva.
Desde la oposición venezolana, la dirigente María Corina Machado, ganadora del Premio Nobel de la Paz el año pasado, celebró el momento y escribió: "Ha llegado la hora de la libertad". Machado pidió que el candidato opositor de 2024, Edmundo González Urrutia, asuma "de inmediato" la presidencia.
Trump descartó esa posibilidad. Aseguró que Machado no cuenta con el apoyo ni el respeto necesarios dentro de Venezuela, cerrando la puerta a que se convierta en la nueva líder del país.
Petróleo, costos y contactos con el chavismo
El presidente estadounidense insistió en que una eventual ocupación "no le costará ni un centavo" a Estados Unidos, ya que los gastos serían compensados con el dinero "que sale del suelo", en referencia directa a las reservas petroleras venezolanas, las más grandes del mundo.
Trump afirmó que el secretario de Estado Marco Rubio mantuvo contactos con la vicepresidenta venezolana Delcy Rodríguez, a quien citó diciendo: "Haremos lo que necesiten".
"En realidad, no tiene otra opción", añadió Trump.
La agencia Reuters no pudo confirmar de forma independiente ese intercambio. Horas después, Rodríguez apareció en la televisión venezolana junto a otros altos funcionarios y calificó el hecho como un "secuestro".
"Exigimos la liberación inmediata del presidente Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores", dijo, afirmando que Maduro es "el único presidente legítimo de Venezuela".
Tensiones regionales: advertencia a Colombia
Trump también lanzó una advertencia directa al presidente colombiano Gustavo Petro, al afirmar:
"Está produciendo cocaína y la están enviando a Estados Unidos, así que más le vale cuidarse".
Petro respondió calificando las acciones de Washington como "un ataque a la soberanía de América Latina" y advirtió que podrían derivar en una crisis humanitaria regional.
Un posible vacío de poder
La salida forzada de Maduro, quien gobernó Venezuela con mano dura durante más de 12 años, abre la posibilidad de un vacío de poder en un país de 28 millones de habitantes.
Analistas advierten que una desestabilización profunda podría arrastrar a Estados Unidos a un conflicto prolongado, similar a los escenarios que marcaron su política exterior en el siglo XXI.
Se trata, además, de la intervención más directa de Estados Unidos en América Latina desde la invasión a Panamá en 1989, cuando fue depuesto el general Manuel Noriega bajo acusaciones de narcotráfico, cargos similares a los que Washington imputa a Maduro.
Reacciones dentro de Venezuela
Al amanecer del sábado, las calles de Venezuela se mostraban relativamente tranquilas. Soldados patrullaban algunas zonas y pequeños grupos de simpatizantes chavistas se reunieron en Caracas.
Otros ciudadanos expresaron alivio.
"Estoy feliz. Por un momento dudé de que fuera real, porque parece una película", dijo Carolina Pimentel, comerciante de 37 años, desde la ciudad de Maracay. "Ahora todo está tranquilo, pero siento que en cualquier momento la gente va a salir a celebrar".
El ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, condenó la intervención y llamó a la resistencia:
"En la unidad del pueblo encontraremos la fuerza para resistir y triunfar", afirmó en un mensaje en video.
América Latina y el eco de viejas doctrinas
Aunque muchos gobiernos latinoamericanos han cuestionado a Maduro y denunciado fraude electoral en 2024, la acción militar directa de Estados Unidos revive recuerdos dolorosos de intervenciones pasadas y genera rechazo generalizado en la región.
Las declaraciones de Trump evocaron la Doctrina Monroe, proclamada en 1823, y la llamada "diplomacia de las cañoneras" aplicada por Estados Unidos a comienzos del siglo XX.
Aliados de Venezuela como Rusia, Cuba e Irán condenaron de inmediato los ataques. Teherán pidió al Consejo de Seguridad de la ONU que actúe para frenar lo que calificó como una agresión ilegal.
En América Latina, el presidente argentino Javier Milei celebró lo que describió como una nueva "libertad" para Venezuela, mientras México condenó la intervención y el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva afirmó que se cruzó "una línea inaceptable".
Un escenario de alto riesgo
Las declaraciones de Trump, que combinan promesas de control, advertencias militares y referencias al petróleo venezolano, configuran un escenario de alto riesgo político y geopolítico, tanto para Venezuela como para la región.





